En entrevista con América Minera, publicada en su edición especial por el Mes de la Minería, el presidente del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh) presentó su visión para el período 2026-2027 y destacó el rol que la institución busca asumir como referente técnico independiente y articulador del ecosistema minero nacional.
En el marco del Mes de la Minería, América Minera conversó con el presidente del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile (IIMCh), Carlos Carmona Acosta, quien abordó los principales desafíos de la industria, las prioridades de su gestión y la necesidad de proyectar al Instituto hacia una nueva etapa, de cara a su próximo centenario.
Bajo el concepto “Construir puentes”, Carmona planteó una visión orientada a fortalecer el conocimiento técnico, promover una mayor colaboración entre los distintos actores del sector y acercar al IIMCh a las nuevas generaciones de profesionales que tendrán la responsabilidad de liderar el futuro de la minería.
Durante la entrevista, publicada en la edición N°27 de América Minera, el presidente del Instituto sostuvo que la minería chilena atraviesa un proceso de transformación marcado por la innovación, la transición energética, la digitalización y la necesidad de recuperar competitividad.
“Mi visión es que el IIMCh sea reconocido como el principal referente técnico independiente de la minería chilena, y un punto de encuentro para todos quienes contribuyen al desarrollo de esta industria”, señaló Carmona.
Un Instituto conectado con los desafíos de la minería
A cinco años de cumplir un siglo de historia, el IIMCh busca proyectar el conocimiento y la experiencia acumulados durante sus 95 años de trayectoria hacia los nuevos desafíos que enfrenta el sector.
Carmona destacó que la minería actual presenta escenarios muy diferentes a los de décadas anteriores, con operaciones cada vez más complejas y una creciente incorporación de nuevas tecnologías. A ello se suman desafíos relacionados con la transición energética, los minerales críticos, la descarbonización y la formación de profesionales con nuevas competencias.
En este escenario, aseguró que su decisión de asumir la presidencia responde a la oportunidad de aportar su experiencia para que el Instituto recupere un papel cada vez más activo dentro del ecosistema minero.
El desafío, explicó, no se limita al fortalecimiento institucional. Chile también requiere desarrollar nuevos proyectos, acelerar la incorporación tecnológica, avanzar en electrificación y descarbonización, impulsar los minerales críticos y preparar el capital humano que demandará una minería cada vez más inteligente.
“Nuestro sello será precisamente ese: construir puentes. Queremos un Instituto más abierto, más participativo y conectado con el país”, afirmó.
Esta mirada considera fortalecer los núcleos regionales, potenciar el trabajo de las comisiones técnicas, promover la formación continua y generar mayores espacios de participación para jóvenes profesionales, mujeres y especialistas provenientes de distintas disciplinas.
Articular conocimiento y experiencia
Otro de los aspectos centrales abordados por Carmona fue el papel que puede desempeñar el IIMCh como articulador del ecosistema minero, conectando a la industria, la academia, el Estado, los proveedores tecnológicos y las nuevas generaciones.
Para el presidente del Instituto, el principal patrimonio del IIMCh es precisamente el conocimiento acumulado por generaciones de profesionales que han contribuido al desarrollo de la minería chilena.
Ese conocimiento, sostuvo, debe ponerse al servicio del país y transformarse en una plataforma capaz de generar diálogo técnico y propuestas concretas frente a desafíos como la productividad, innovación, sostenibilidad y disponibilidad de talento.
En esa línea, Carmona enfatizó que ninguna organización puede enfrentar por sí sola los retos actuales de la industria y que la colaboración será fundamental para avanzar hacia una minería más competitiva.
Por ello, el Instituto aspira a consolidarse como un espacio donde converjan distintas perspectivas, manteniendo como pilares el conocimiento técnico, la experiencia y la independencia que han caracterizado sus 95 años de historia.
Nuevas generaciones y diversidad de conocimientos
La incorporación de jóvenes profesionales y estudiantes también ocupa un lugar prioritario dentro de la gestión 2026-2027. Según explicó Carmona, las nuevas generaciones buscan participar en organizaciones donde puedan aprender, generar redes, desarrollar proyectos y tener una incidencia concreta.
En respuesta a este escenario, el IIMCh está trabajando en fortalecer sus vínculos con universidades e institutos, desarrollar programas de mentoría entre profesionales experimentados y jóvenes ingenieros, potenciar actividades técnicas en regiones y generar espacios que permitan a estudiantes y profesionales participar activamente desde el comienzo de sus carreras.
A ello se suma una mirada interdisciplinaria de la minería. El avance de áreas como la automatización, inteligencia artificial, ciencia de datos, medio ambiente, energía y ciberseguridad exige integrar conocimientos provenientes de distintas especialidades.
“Queremos que el IIMCh sea un lugar donde todas esas capacidades dialoguen y construyan una visión común para la minería chilena”, destacó Carmona.
El objetivo es que las nuevas generaciones no perciban al Instituto únicamente como una organización con una extensa trayectoria, sino como una comunidad capaz de acompañarlas durante toda su vida profesional.
De esta manera, y camino a su centenario, el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile busca combinar la experiencia de quienes han construido la historia de la minería nacional con las ideas, capacidades y nuevas miradas de quienes tendrán la misión de enfrentar sus próximos desafíos.
Una tarea que, bajo la conducción de Carlos Carmona, tiene un concepto central: construir puentes para contribuir al futuro de la minería chilena.






