Se busca terminar con las especulaciones y eventuales abusos con los derechos de agua en Chile, fijando como prioridad el consumo humano, el de provisión de alimentos y al final el industrial. Así, en zonas de sequía, se podría exigir a compañías como las mineras que reduzcan el uso del recurso, para que los ciudadanos no sufran racionamiento y sigan utilizando la red de alcantarillado, a precios más bajos que los actuales.

Gran parte de la modernización de la estatal será este año. La meta es hacerla una empresa eficiente, no rentable. La firma pidió a Hacienda autorización para tomar créditos por US$ 300 millones y se analizan nuevas garantías estatales para apoyar su rol subsidiario.

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