Presidente del IIMCh habla del rol de los futuros ingenieros de minas en entrevista

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En una entrevista concedida a la revista “Técnicos Mineros”, Luis Sougarret analiza el presente y futuro de la carrera de ingeniería en minas. Aquí el texto completo de la entrevista.

El pasado, presente y futuro de los ingenieros de minas y su rol en la industria fue el tema central de una entrevista concedida por el presidente del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile, Luis Sougarret, a la revista "Técnicos Mineros".

La publicación dedicó su edición de enero de 2011 a los profesionales mineros y el futuro que le espera a la carrera de ingeniería en minas, destacando la entrevista al presidente del IIMCh como tema de portada de la revista.

En la entrevista, el presidente del IIMCh recordó los inicios de la carrera, se refirió a la importancia que tiene hoy para el país la ingeniería en minas, y abordó la preocupación que genera en la industria la carencia de nuevos profesionales mineros que se prevé para el futuro.

A continuación, el texto completo de la entrevista:

- ¿Cuándo se crea la carrera de ingeniería civil de minas en el país y cuál cree usted que ha sido el rol de ésta carrera en Chile?

- Hay dos hitos importantes: el 7 de diciembre de 1853 bajo la rectoría de don Andrés Bello y la presidencia de Manuel Montt se crea la carrera de Ingeniería de Minas en la Universidad de Chile. El encargado era el ingeniero polaco Ignacio Domeyko.

Por otra parte en la ciudad  de Copiapó, la Junta de Minería acoge la idea de Domingo Vega de formar peritos instruidos en los principios y reglas que administren las ciencias naturales y prácticas y las artes conducentes. El intendente de la Región Atacama José Francisco Gana apoyó la idea. De esta forma se funda la escuela de Minas el 11 de abril de 1857, bajo el nombre oficial: "Colegio de Minería"

En términos muy concisos diría que el rol de esta carrera ha estado ligado al perfeccionamiento científico-técnico de la explotación y procesamiento de minerales, logrando, así que se puedan extraer minerales con leyes cada vez más bajas y en condiciones cada vez más complejas.

La importancia para Chile, está en el aporte permanente  que la minería ha generado para el desarrollo económico y social del país. Aporte que ha sido muy escasamente reconocido, incluso hasta hoy. De alguna manera el país entero conoció de nuestro aporte y entendió un poco más nuestra labor a propósito del accidente que dejó atrapados a los 33 mineros en la Mina San José, lo que lanzó nuestra actividad a los medios y la comunidad nacional, y de paso, la comunidad internacional.

También ha  contribuido al reconocimiento actual, los excedentes fiscales que el país ha atesorado en los últimos años y que llegaron a US$ 30 mil millones, los que fueron ampliamente analizados tanto con iniciativas para gastarlos como para ahorrarlos. El país tiene claro que la reciente crisis económica, la sorteamos gracias a estos excedentes y que ellos provienen de la minería gracias a las mayores utilidades generados por los mayores precios de los minerales.

Gracias a la minería y los profesionales que la practican, Chile ha desarrollado gran parte de la infraestructura del norte del país, tanto portuaria, caminera, ciudades, etc.

Es destacable lo ocurrido en la década de los setenta. Las empresas extranjeras que operan los grandes yacimiento de cobre, fueron nacionalizados y esto provocó la salida de los ingenieros de minas extranjeros quienes regresaron a sus países. Fueron ingenieros chilenos quienes se hicieron cargo de la tarea de sacar adelante estos yacimientos, lo que hicieron con mucho éxito.


- ¿Cree usted que la malla tradicional de la carrera está bien orientada en los temas teóricos y prácticos?

- Sabemos que esta malla ha sido profundamente estudiada por las universidades, y en forma muy seria. Los académicos de nuestras universidades son profesionales con experiencia y que conoce de la industria minera. Por lo tanto la respuesta es categóricamente sí.

Sin embargo, debemos considerar que el negocio minero es bastante más complejo que otras industrias. El ingeniero de minas requiere un conjunto de competencias reunidas que no son habituales. Esto hace que existan diferentes opiniones respecto al curriculum de las carreras para formar ingenieros de minas. Hay quienes quisieran que los ingenieros de minas tengan más competencias en las áreas científicas, como electrónica, mecánica, lo que está de acuerdo con las necesidades de nuevos equipos que están incorporándose a la industria. Otros quisieran que tengan más competencias en las áreas sociales, en la administración. Pero el tiempo es limitado para desarrollar la carrera y no se puede incluir todo.

Para nosotros es claro que los ingenieros de minas trabajan y evolucionan a través de una carrera que se orienta según sus intereses, pero que les permite adquirir know how, uniendo su formación básica, cursos de postgrado y de especialización con sus experiencias vividas. De esta forma podemos ver que los ingenieros capaces de llevar a cabo los complejos proyectos que hoy se desarrollan en la industria, son aquellos con amplia experiencia, lo que generalmente significa hartos años de carrete.


- ¿Cree usted que la relación de la industria con la academia está bien orientada y cimentada?

- Creo que sí lo está. Veo que las universidades más tradicionales en esta industria, mantienen estrechos lazos con las empresas mineras de todo tamaño y sé que se conversan estos temas y se analizan a fondo.

Interesante será ver como se plantearán las nuevas universidades que han optado por entregar carreras de ingeniería de minas. El primer paso que han dado casi todos los nuevos, es acercarse a este Instituto, lo que me parece muy acertado. Y nos han contado cómo ven la carrera y en que áreas piensan concentrarse. Mi diagnostico es que tendremos un buen abanico de profesionales con distintas orientaciones que le hará muy bien a la industria minera.


- ¿Cuál es, según su opinión, el perfil del estudiante de ingeniería civil de minas actual y qué atractivos debe tener la carrera que cautiven a los alumnos?

- El perfil actual es bien variado. Depende principalmente de la región del país donde se estudie. En el norte son hijos de familias que están relacionadas con la minería de alguna forma. En el centro y en Santiago en particular, son muchachos atraídos por la imagen que proyecta la carrera en los medios de comunicación, donde vemos factores como el nivel de ingresos, y la empleabilidad.

Un factor que se ve de diferentes formas es la lejanía de los lugares de trabajo, los que principalmente están de la Región de Coquimbo al norte. Esto no es un inconveniente para los residentes en esas zonas, como lo puede ser para los de Santiago.

Nosotros pensamos que como país debiéramos hacer una campaña para entusiasmar jóvenes de las regiones de O’Higgins hacia el sur. Tenemos cierta evidencia que nos dice que hay un gran potencial de jóvenes para estudiar estas carreras y luego desempeñarse lejos del centro del país.

La carrera es muy atractiva, Por algo llevo en ella más de 40 años. Pero desde el punto de vista de un joven actual, les diría que deben ver la empleabilidad de esta empresa y los desafíos profesionales que tendrían por delante. Las empresas mineras son fuertemente meritocráticas. Tiene mecanismos de evaluación de desempeño muy evolucionado y adecuado que les permiten surgir a los más capaces y entregarles desafíos continuamente y para todos. Esto hace que la gente se vea siempre contenta en su trabajo.


- ¿Es la ingeniería civil de mina hoy una carrera con más estudiantes? ¿Existe un mayor interés por parte de los futuros profesionales? ¿Podemos hablar de un boom de la carrera que contrarrestará el déficit en esta área?

- Efectivamente hay un boom, como lo decía antes, debido a los ingresos y las grandes oportunidades de trabajo. Estas incluyen la posibilidad bastante grande de que una empresa internacional lo envié a trabajar al extranjero. Estas cosas las están empezando a percibir los jóvenes y por ello la carrera les atrae. El resultado es que hoy tenemos una cantidad históricamente alta de estudiantes sumando todas las universidades. Claro que algunas universidades tienen limitaciones de infraestructura y no pueden aumentar sus vacantes fácilmente. Esto ha frenado un poco el crecimiento.

Pero esto no contrarrestará el déficit que se proyecta. Los proyectos por $50 mil millones de dólares que se prevé podrían materializarse en los próximos años tendrán serias dificultades para encontrar gente.


- ¿Cree usted que la carrera de ingeniería civil de minas tiene la connotación y relevancia que en Chile debe tener?

- Claro que la tiene. Siempre la ha tenido en los ambientes más ilustrados. Considere usted que un ingeniero civil de minas contratado en una empresa de la gran minería, ya a los 4 o 5 años debe administrar presupuestos de US$ 50 a  US$ 100 millones. Esto es como todo el presupuesto de la más grande empresa del rubro alimentos de Chile.


- Finalmente ¿cuál cree usted que es el desafío de los ingenieros de mina hacia el futuro? 
 
- Desarrollar los proyectos que están en carpeta. Chile los necesita. Por mucho que queramos ser un país tecnológico y vivir de ello, lo que hoy nos compra el mercado son materias primas y a un precio históricamente alto. Estimamos que esta situación se mantendrá por al menos 5 a 10 años más. Por lo tanto debemos desarrollar la forma más eficiente de explotar esos recursos y al mismo tiempo debemos dedicar profesionales a prospectar y explorar los recursos minerales para reemplazar a los que se agoten y que sabemos que los tenemos. No olvidar que Chile tiene el 37% de los recursos de cobre del mundo. Eso solo para tener una idea. El mundo necesita el cobre de Chile.